
No sé que me pasa, siento mi corazón estremecido, ya no soy la de antes, quiero volver a esas épocas donde no me importaba nada, donde miraba a la gente a mi antojo, pero la verdad no soy nada, no soy nada...
Tengo ganas de llorar, y salir corriendo y no volver más aquí, me hace daño saber que soy lo que soy una simple triste mujer!
que no sabe que hacer con su vida, que no sabe porque estudia una carrera que en fin ni si quiera encuentra sentido, porque ni a su vida encuentra sentido...
Me siento triste, agobiada, desolada, y todos los sustantivos que termiene quizás en ...ada!...
que webada!...Soy una marioneta, no tengo vida, no tengo nada, me siento manipulada, que rabia la mia, como podía pnsar q era yo la manipuladora, no tngo sntimientos trato a la gente como a la peor mierda, no sé q me pasa, la verdad es que hoy me siento el peor defecto del mundo, un punto negro, un punto en la nada, sin sentido...
No tengo razón...
tú eres mi razón y tengo miedo, porque mi edad es solo de amores efímeros, amores de quellos q vienen y van cuando quieren, no te quiero perder...no sé que escribo no hay sentido entre las lineas d este escrito sin razón...
el amor no existe, es sólo un impulso del instinto, sólo existe la voluntad de la continuidad de la especie...no lo creo, sé que el amor existe...el amor existe!!
Un día más pasara así....
POEMA XX
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda, poeta chileno (1904-1973)